Columna de Opinión: LOS CAMPEONATOS NACIONALES DE ÚLTIMA HORA

Por décadas, ser “Campeón Nacional”, en cualquier especialidad, era un honor y un orgullo para toda la vida. Aquello, probablemente algunos Directores de la “Atlética Chilena”, siguen sin comprenderlo.

Hoy en día, “El estado del Arte” del atletismo federado es complicado. La colusión de algunos dirigentes para dar vuelta las cosas bajo la cultura del negacionismo cancelador, guardián de una estructura de poder que, con una aparente superioridad moral, siguen mal utilizado estos eventos divididos durante el año, los que han terminado totalmente devaluados en tiempo, forma y prestigio.

 

Julio llegó movido. Recargado de carreras llenas de tropiezos, con una velocidad e ingenio para crear tantos nacionales como sea posible con el fin de aparecer haciendo cosas que, ya nadie sabe cuál es el campeón de Chile; fenómeno creo, solo se da en nuestro país. Recordemos que varios de los atletas con posibilidades de realizar buenas actuaciones en el próximo Panamericano, se encuentran con recursos propios entrenando en el extranjero. 

 

Pero ilustremos el caso de los campeonatos nacionales de atletismo: A Valparaíso, luego de haberle asignado el Nacional U20, se le castigó quitándoselo con la excusa que, el lanzamiento del martillo no se podía realizar al interior del Estadio de Playa Ancha. Con ese pretexto se le otorgó nuevamente a San Fernando. Luego el reciente “Nacional Adulto” en mayo pasado en Santiago, (sin el concurso de la Asociación Atlética Regional Metropolitana), lo realizó casi sin público en cuatro estadios distintos: Manquehue; San Carlos de Apoquindo; Talagante, agregando Temuco, contradiciendo sus propias reglas.

 

Se supondría que una “Federación Deportiva Nacional (FDN)”, como la “Atlética Chilena”, con una estructura de dirigentes, llena coordinadores, presidentes, gerentes, secretarios técnicos y entrenadores (viaja con 12 al Sudamericano en Sao Paulo); en un intento serio, debiera tener una planificación bien estudiada y concordada con las regiones, emitiendo su calendario anual al termino de cada temporada, con sus Campeonatos Oficiales” plenamente determinados. Hoy esos elegidos, estarían mostrando una total desconexión con la realidad.

 

Sigamos; en una verdad a medias (eso pensaba ingenuamente), y dado que la desinformación federativa a esta altura de la temporada es tremenda. Pidió el 05 de junio a todas las asociaciones nada menos que el envío del “Calendario Global Regional. Luego de recibir la información, y con el fin de quedar con la pista libre, porfiado el mandamás federativo, salió con un nuevo As bajo la manga. Sin pensar en el bien común de los clubes regionales, mediante una pretendida superioridad moral, emitió en un documento sin nombres ni firmas otro “Documento Oficial” fechado el 05 de julio. Así La Atlética Chilena, adelantaba el nuevo “Campeonato Nacional de Fondo y Medio Fondo” del 09 al 02 de septiembre en Angol, patrocinado por esa municipalidad ¿Fue solo una desprolija planificación?

 

Pero Ud. no sea mal pensado. Es curioso que después de recibir esa información “Global y no Glocal”, sorpresivamente hacen coincidir ese nacional, con dos eventos tradicionales: “La Copa O’Higgins” en Valparaíso, y el Meeting Alejandra Ramos” en Curicó, en la misma fecha (02 de septiembre); y quizás con varios otros. ¿Habrán pensado perjudicarlos, tratando de mostrar desesperadamente que son superiores al resto y lo pueden hacer mejor? ¿Por qué la Federación no ocupó alguno de estos torneos para programar ese nacional invernal, ahorrando tiempo y recursos, en localidades con mejor clima?

 

Devaluar a los clubes con el fin de ensalzar los atributos propios, no solo es una soberbia, es una tontería ¿Puede entonces, el encargado de una organización destruirla tergiversando los hechos a su interés personal? El punto es interesante. Entre las ambiciones de algunos personajes que, en algunos casos puede ser legítima y lo lícito de sus actos, puede haber un mundo de diferencia. Entonces, entramos al tema de las responsabilidades éticas y las buenas costumbres que suelen perjudicar, en este caso, la vida a sus propios socios: Los Clubes, Asociaciones Regionales, y sus atletas quienes en definitiva terminan pagando los platos rotos.

 

Al final, nuevamente cabe la pregunta: ¿para qué fueron elegidos algunos dirigentes federativos?

 

Fernando Sotomayor G.

Ex Atleta