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Columna de Opinión: LA GOBERNANZA CIRCULAR DE LA FEDACHI

En los tiempos que corren, llegar al directorio de una Federación Deportiva Nacional, no es la culminación o un premio de cierre de una carrera dirigencial. Mas bien, supone una experiencia visionaria de un liderazgo de años, poniéndolo al servicio de una comunidad mayor, sometiéndose voluntariamente a las reglas que otorgan responsabilidades y obligaciones para un determinado cargo.

La función dirigencial no es delegable; podrán entregarse ciertas tareas administrativas en el personal a cargo, pero no la posición de dirigente. Desafortunadamente, la Federación Atlética de Chile, no está siendo conducida por la dirigencia elegida por las Asociaciones Atléticas Regionales, sino que ese liderazgo está entregado a la Gerencia. En efecto ¿cómo es posible que por medio de un debate circular, un asunto tan importante como la necesaria modificación de sus Estatutos para mutarlos a una Federación Deportiva Nacional (FDN), no esté a cargo de su Presidente? Quizás más preocupado en sus desafíos de su actual cargo político, se ha transformado, en el fondo y en las formas, en una imagen ausente en este y otros ejercicios federativos.

La obediencia a las reglas, nos guste o no, definen la vida y obra de la organización, estableciendo claramente como los asuntos institucionales se cumplen ejerciéndose las funciones y jerarquías en cada cargo con sus responsabilidades para dirigentes y administrativos. Cuando aquello no se cumple, nos hace recordar aquella frase inspirada en el Latín: “la necesidad no tiene en cuenta la ley”.

Por ello, no se entiende la insistencia de la Gerencia de FEDACHI que, vulnerando la propia normativa, pretenda capturar la gobernanza mediante circulares, impulsando vehemente un texto que no recoge las necesidades de las Asociaciones miembros, convirtiéndose en un Secretario ad-hoc. En ese contexto, la modificación de los actuales “Estatutos FDN”, que hoy rigen el actuar federativo desde el 2018, resulta esencial para eliminar la referencia a otros deportes como la “Lucha Olímpica” (un pequeño desliz del directorio anterior), algunas faltas de ortografía, redacción y otras.

No obstante, sin recurrir a una comisión de expertos en el tema, ni menos comprender la separación de funciones, la Gerencia se ha esmerado en intentar imponer un texto que no cumple con las necesidades actuales, como la eliminación de conflictos de intereses, estándares morales y éticos para cumplir la labor dirigencial; prohibiciones y demás requisitos para ser una verdadera FDN. Tampoco se entiende el empeño de repetir errores y terminar en un nuevo rechazo del Consejo General. Esta vez a fin de eludir su propia responsabilidad, la diluyó democráticamente en el colectivo, enviando con su firma cerca de diez documentos entre circulares y planillas. De manera tal, si le fuesen rechazados por segunda vez, no sería su responsabilidad al indicar que: “Este documento acoge las modificaciones presentadas por nuestros socios, revisadas y aprobadas por el Departamento de Organizaciones Deportivas del Instituto Nacional de Deportes IND.” ¡Pero ello, no es efectivo!

Al respecto, podemos señalar que el IND tiene un “Estatuto Tipo” para FDN, pero dicho texto no refleja la historia institucional de más de 100 años de FEDACHI. En efecto, el Estatuto propuesto por el IND contiene cláusulas con condiciones mínimas para constituirse en FDN. Pero ello no significa que FEDACHI no pueda incrementar requisitos, subir los estándares morales y éticos para ser dirigente; incluyendo mayores requerimientos para incorporar miembros, etc. Todo ello dentro de la libertad contractual permitida por la Ley.

Entonces, dándole la espalda a la formación ética, resulta paradojal que, uno de los puntos principales sacado del documento final de Estatutos remitido por el Sr. Gerente a las Asociaciones, haya sido…la necesaria renuncia al cargo de Presidente de una Asociación Regional cuando se es elegido Presidente de la Federación.” ¿Como se omite este elemento ético indispensable para ejercer el cargo? La colisión de intereses entre ambos cargos es más que evidente. ¿Cómo explicar que la Gerencia haya rechazado esa norma? (¿le pidieron sacarla?). Claro, quizás como no se ha dado en otras federaciones, pero si se dio por primera vez en el atletismo federado desde la fundación de la Fedachi en el año 1914. Al seguir amparando esta situación, surgen cuestionamientos morales, éticos y hasta políticos, donde un presidente como el actual, al detentar ambos cargos, en cualquier asunto, podrá estar votando por sí mismo o favoreciendo a su propia Asociación. ¡Insólito! Entre otros asuntos, también sacó la duración en el cargo de los integrantes de la Comisión Técnica; en fin.

Según lo anterior, el Sr. Gerente al habitar el control del poder sin corresponderle estatutariamente, ha pasado sin más a debilitar la imagen del Directorio (el que por cierto se lo ha permitido) erosionando la estructura institucional. Con todo, al menos debieran escuchar al cuerpo asociativo como encargado en estipular un Estatuto acorde con los tiempos. Porque es importante evitar los intereses personales para retomar la senda valórica que siempre caracterizó a la FEDACHI durante una centuria. Sin duda se podrán dar argumentos de todo tipo, pero en esas circunstancias, no es lo mismo ser que parecer ser, ya que muchas veces, “…el poder no solo cambia a las personas. Descubre cómo son en realidad.” (Andrenio)

Fernando Sotomayor G.

Ex Atleta